¡Cada uno a su lugar!
Una vez le preguntaron a Rabí Abraham Yaacov de Sadigora zt”l:
Nuestros sabios dijeron que “no hay cosa que no tenga su lugar” (Pirké Avot 4:3). ¡Siendo así, también cada persona debería tener el suyo! Entonces, ¿por qué le es tan estrecho su lugar a los seres humanos?
Respondió el tzadik:
¡Porque cada uno desea ocupar el lugar de su prójimo!