Buscar a Dios
El Maestro jasídico Rabí Menajem Mendel de Rimanov zt”l caminaba cierta vez con sus discípulos, cuando de pronto encontraron a un niño que lloraba desconsoladamente.
“¿Qué te ocurrió?”, le preguntaron.
El niño exclamó: “¡Estábamos jugando a las escondidas, y yo me escondí, pero ninguno trata de encontrarme…!”
Al escuchar las palabras del niño, el Rebe se dirigió a sus estudiantes y comentó:
“¿Pueden ustedes apreciar la pena de Dios, Que se ocultó en el universo y le dio al hombre la misión de buscarlo y encontrarlo? ¡Cuán doloroso debe ser para Él ver que la gente sigue su propio camino y no intenta buscarlo!”