Haftará de Mishpatim
Hadavar asher hayá
Yirmeyahu cap. 34
Leemos en la Haftará de Parashat Mishpatim:
“Esta es la palabra que de HaShem llegó a Yirmeyahu, después de que el rey Tzidkiahu hizo un pacto con todo el pueblo de Yerushalaim, para proclamar la libertad de los esclavos…” (Yirmeyahu 34:8-9).
Esta profecía fue pronunciada antes de que vinieran los caldeos, y en los días que impusieron un sitio a la ciudad de Yerushalaim. Fue entonces que firmaron el pacto con respecto a los esclavos.
“Para que cada uno deje libre a su siervo hebreo y a su sierva hebrea, para que ningún judío haga servir a sus hermanos” (versículo 9).
Incluso si alguien era vendido porque robó y no tenía cómo devolver, la Torá ordenó que no se lo podía obligar a servir más de seis años. El pacto que Tzidkiahu hizo con el pueblo para la liberación de los siervos hebreos estaba basado en la Torá, y en el hecho de que todos eran descendientes de Yehudá: eran cercanos unos a otros, y pertenecían a la Tribu del Reino.
El pacto de Tzidkiahu tenía como finalidad despertar los sentimientos de hermandad en el pueblo y afianzar el pacto concertado en el Sinai. Para que los judíos sean siervos del Altísimo, y no siervos de siervos; y para que finalmente abandonen la idolatría y el paganismo.