Haftará de Shabat Hajódesh
Kol haam haaretz – Ko amar
Yejezkel cap. 45
Dice el texto al final de la Haftará (según el Rito Ashkenazí):
“Así ha dicho el Señor, HaShem: Cuando el Nasí le dé un regalo a alguno de sus hijos, su herencia será, para sus hijos será como posesión hereditaria… Pero el Nasí no tomará de la propiedad del pueblo, despojándolo de sus posesiones; de su posesión hará heredar a sus hijos…” (Yejezkel 46:16-18).
Es necesario entender esta advertencia al Nasí (que era el Cohén Gadol o el Mashíaj). ¿Cómo es posible que se le tenga que advertir que no debe robarle al pueblo? ¡¿No es lógico suponer que el comportamiento del Nasí será recto e intachable?!
Explica Rabí Jaím Efraim Zaitchik zt”l, en su comentario a las Haftarot, llamado Kol Tzofaij:
No es inusual encontrar en la Torá advertencias de esta índole a personajes bíblicos inigualables. Podemos mencionar varios ejemplos… Por eso, fácilmente podremos comprender por qué Dios le advierte al Nasí que no debe tomar de la propiedad del pueblo. ¡Incluso un hombre de la talla del al Nasí (Cohén Gadol o el Mashíaj) corre el riesgo de sentir en algún momento que a él le pertenece lo que en realidad le pertenece al pueblo!