Un regalo Divino
“Moshé se adentró en la nube y subió a la montaña; y permaneció Moshé en la montaña cuarenta días y cuarenta noches” (Shemot 24:18). Dicen los Sabios: Los cuarenta días que Moshé estuvo en el monte Sinai, él estudiaba la Torá, pero la olvidaba. Dijo: “¡Señor del Universo, ya llevo cuarenta días y no sé nada!” ¿Qué hizo el Santo, bendito sea? Después de cuarenta días le dio la Torá como regalo (Shemot Rabá, capítulo 41).
Dijo Rabí Abahu: Durante cuarenta días Moshé estudió los detalles de la Torá, pero los olvidó tan pronto como los había estudiado. En el cuadragésimo día, se le dio la Torá como regalo y no tuvo ya dificultad alguna para recordarla. De modo semejante, un estudiante aplicado no debe desesperar si olvida lo que ha estudiado. Debe seguir estudiando y repasando, y oportunamente verá como todo quedará bien registrado en su mente.
(Talmud Yerushalmi, Tratado de Horayot, capítulo 3).