El sitio destinado a reunir toda la Torá del Rab Iona Blickstein zt”l

16. Shevat 5786

בס”ד

Parashat Bo

La plaga de la oscuridad

Dijo HaShem a Moshé: “Extiende tu mano hacia los cielos, y habrá oscuridad sobre la tierra de Egipto; se palpará la oscuridad” (Shemot 10:21).

Con respecto a este versículo, nuestros Sabios preguntaron: “¿De dónde provino esa oscuridad?”

Y vemos dos ideas al respecto: Rabí Yehudá dice que el origen de esa oscuridad era las alturas, y Rabí Nejemiá dice que provino de las profundidades.

“¿Y cuál era el grosor de aquella oscuridad?”, volvieron a preguntar los Sabios.

Ellos respondieron que su grosor era “como el de una moneda de oro”. Y así leemos en nuestra parashá: “Nadie pudo ver a su prójimo y nadie pudo levantarse de su lugar durante tres días; mas para todos los hijos de Israel había luz en sus casas” (vers. 22).

Esto se puede explicar del siguiente modo.

El egoísmo reinaba en la tierra de Egipto. Pero ¿de dónde provenía esa oscuridad (espiritual) que invadió a la “superpotencia cultural” de aquella época?

Rabí Yehudá afirma que provino “de las alturas”, de los aristócratas egipcios, que inculcaron ideas egoístas y perversas, culpando a los hebreos de los problemas económicos de las clases egipcias más pobres. (Y esta teoría realmente fue puesta en práctica contra nuestro pueblo durante generaciones, y los resultados están escritos con sangre en las hojas de nuestra historia.)

Por otro lado, Rabí Nejemiá opina que la oscuridad provino “de las profundidades”, dando a entender que los culpables de la oscuridad que reinaba en la sociedad egipcia eran las clases populares. (Y los dirigentes egipcios debían haberlos llevado a un nivel cultural más elevado, pero no lo hicieron.)

Y dicen nuestros Sabios que la oscuridad de los egipcios era grande y amplia “como el ancho de una moneda de oro”, pues todo lo median bajo la influencia del materialismo.

Esa oscuridad era la que gobernaba a Egipto. Pero para todos los hebreos, dice la Torá, “había luz en sus casas” (vers. 22).

¿Y saben ustedes qué luz era esa?

La luz que provenía del mensaje moral de nuestra sagrada Torá.