Parashat Miketz
El sueño del Faraón a la orilla del “yeor“
Dijo el Faraón a Yosef: En mi sueño yo estaba de pie a la orilla del río. Y he aquí, del río subían siete vacas de mucha carne y de aspecto hermoso, y paseaban en el prado. Mas, he aquí, otras siete vacas subían después de ellas, delgadas y muy feas de forma y enjutas de carne; ¡no he visto en toda la tierra de Egipto otras tan feas como esas! Las vacas enjutas y feas se comieron a las siete vacas gordas. Y entraron en sus entrañas, pero no parecía que hubieran entrado en sus entrañas, pues su aspecto era feo como al principio, y desperté.
Y en mi sueño vi, y he aquí siete espigas que crecían en un mismo tallo, llenas y buenas. Mas, he aquí, siete espigas secas, delgadas y abrasadas por el viento del Este, crecían detrás de las primeras. Y las siete espigas delgadas se tragaron a las siete espigas buenas. Y le dije a los magos, pero no hay quién me lo aclare (Bereshit 41:17-25).
La interpretación del sueño:
Le dijo Yosef al Faraón: El sueño del Faraón es uno solo. Lo que Dios va a hacer, manifestó al Faraón. Las siete vacas buenas, siete años son, y las siete espigas buenas, siete años son; el sueño es uno solo. Y las siete vacas enjutas y feas que subían después de las primeras, siete años son; también las siete espigas secas, abrazadas por el viento Este, serán siete años de hambre.
Esto es lo que dije al Faraón: Lo que Dios va a hacer, ha mostrado al Faraón. He aquí, vienen siete años de gran hartura en toda la tierra de Egipto. Pero después vendrán siete años de hambre, y será olvidada toda la hartura en la tierra de Egipto, y hambre acabará con (la gente de) la tierra. Y no se notará que hubo abundancia en la tierra, debido a la hambruna que habrá después pues será muy dura. Y el sueño del Faraón se repitió dos veces porque Dios ya lo ha decidido, y Dios se apresura a hacerlo (Bereshit 41:25 -32).
Aquí vemos la gran sabiduría de Yosef. En el Tratado de Berajot, la Guemará dice que los sueños que la persona tiene por la mañana se cumplen. Pero el Faraón no le había revelado a Yosef que él había soñado eso por la mañana (véase Bereshit 41:8). Entonces Yosef tuvo que demostrar la veracidad de su interpretación de otra manera: porque “el sueño del Faraón se repitió dos veces”.
Pregunta uno de los comentaristas: El Faraón le dijo a Yosef que vio “siete espigas que crecían en un mismo tallo, llenas y buenas”. ¿Por qué no dice también que las siete espigas secas, delgadas y abrasadas por el viento crecieron “en un mismo tallo”?
Porque “los siete años de hartura” vinieron seguidos, uno tras otro. Pero los siete años de hambruna no vinieron todos juntos, sino en dos etapas. Después de los primeros dos años de hambruna, ésta se interrumpió con la llegada de Yaacov a Egipto, y sólo después de su muerte volvió la hambruna al país.